Ayer fue un día no para el recuerdo, sino para tenerlo en el pensamiento con frecuencia.
Claudia y Aimerance hicieron sus primeros votos como Hermanas del Ángel de la Guarda y esto, aunque lo leemos fácilmente, merece un tiempo de atención.
Dos jóvenes que dicen «SÍ». Sí al proyecto de Dios para ellas; «SÍ» a una vida entregada -no importa en qué lugar del mundo-; «SÍ» a la alegría de vivir en comunidad; «SÍ» a vivir con un corazón abierto para amar a muchas personas, no a una solamente…Porque decir «SÍ» a esto, y mucho más, no es vivir renunciando, sino eligiendo. Es vivir como Jesús, en definitiva.
Estamos de fiesta. El testimonio de estas dos nuevas Hermanas anima a seguir viviendo con mucha esperanza y nos invita a seguir pidiendo por tantos jóvenes que se preguntan por su vocación. Recemos, incansablemente, por quienes buscan en el Señor las respuestas a sus búsquedas.



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