MOTIVACIÓN
En este mes de abril de 2025 queremos dar continuidad a la celebración de estas Jornadas como modo de facilitarnos en la Congregación un tiempo de reflexión y sensibilización que repercuta en positivo en que nuestras comunidades y obras apostólicas sean un espacio seguro y libre de violencia para todos.
A todas las personas que formamos parte de la Familia Ángel de la Guarda os invitamos a formar parte de esta segunda jornada: Hermanas, colaboradores, trabajadores, voluntarios y destinatarios de nuestra misión.
Si recordáis, en la Jornada del pasado año bajo el lema “NO TE CALLES”, tomamos conciencia de la importancia de romper los círculos de silencio que se generan en torno a las situaciones de violencia que nos rodean. Esta segunda jornada la queremos dedicar a reconocer cuándo nos relacionamos desde el buen trato y cuándo nos alejamos de él en nuestra vida cotidiana.
Nos va sirviendo de inspiración en la elaboración de este trabajo preventivo el material “Escuchando mis tripas” de Pepa Horno Goicoechea cuya bibliografía se facilita al pie de página de este documento.
Para trabajar de un modo eficaz la prevención debemos movernos con claridad en el espacio de lo que es querer bien y querer mal y en su diferencia. Os proponemos algunas ideas importantes para abordar el núcleo de esta reflexión e identificar cuándo estamos en el Buen Trato y cuándo nos alejamos de él:
- No siempre que se quiere se sabe querer bien. Unir amor y cuidado es esencial para prevenir cualquier forma de violencia. Las personas que nos quieren también en un momento pueden hacernos daño, o bien podemos hacerlo a las personas que amamos. Debemos reconocerlo como tal, no justificarlo ni excusarlo.
- El conflicto forma una parte inevitable y positiva de las relaciones afectivas profundas, de la intimidad que conllevan. El problema no es que haya conflictos, sino cómo los afrontamos y si somos capaces de aprender de ellos a querer mejor.
- Para querer bien hace falta invertir tiempo. Sin tiempo compartido, no se puede generar un vínculo. Y no cualquier tiempo, sino un tiempo en el que las personas se abran la una a la otra, se cuenten sus cosas y hagan cosas juntas. Querer bien pasa por expresar el afecto de forma que la persona se sienta querida por las palabras, físicamente (abrazos, besos o caricias) o por acciones (cuidando, teniendo detalles, etc.), para que ese afecto le llegue a la otra persona.
- Querer bien implica también un compromiso y una responsabilidad sobre los demás. Cuando se quiere bien, se acompaña, se cuida y se protege a aquellos a quienes se quiere. Debemos hacernos conscientes de nuestros límites y de los efectos que tiene lo que hacemos en los demás.
- El amor es una forma de poder, permite hacer que otra persona sea más feliz, pero también se le puede hacer daño. Es importante hacernos responsables de nuestras relaciones afectivas. El abuso de poder es una de las claves que explica y permite la violencia, y hemos de ser conscientes de que el amor es una forma de poder. Por eso, si alguien quiere agredirnos, lo más probable es que lo que haga primero sea generar una relación afectiva para luego manipular, engañar, amenazar o chantajear. Hemos de tener herramientas para reconocer ese engaño y esa manipulación, para decir “basta” y pedir ayuda.
Nos proponemos sensibilizarnos sobre ello en torno a nuestro lema: “¡A QUERERNOS BIEN!”
Dotarnos y dotar a los destinatarios de nuestra misión de recursos para generar relaciones afectivas reales, sanas y conscientes es crear ambientes seguros de Cuidado y Buen Trato en nuestra Congregación.
¡Necesitamos de tu implicación en esta reflexión!
Para ello, os facilitamos unos materiales muy sencillos que pueden servir para esta sensibilización. Estos materiales se pueden adaptar o, incluso, utilizar otros de igual o similar contenido que puedan responder mejor a la realidad de cada plataforma de apostolado:
- En las plataformas educativo-pastorales de la Congregación en las que se encuentran bajo nuestro cuidado menores de edad, se propone un material dirigido al trabajo con los menores y otro, diferente, denominado “Sesiones de sensibilización para adultos en misión compartida”, para la sensibilización del personal de nuestras obras de apostolado (claustros, personal no docente, monitores de grupos, voluntarios,…) pues sería bueno dedicar algún espacio con ellos también en este tiempo para la reflexión aterrizada en los diferentes contextos en los que desarrollamos nuestra misión.
- Para aquellas plataformas de apostolado cuyos destinatarios no sean menores de edad se propone el material denominado “Sesiones de sensibilización para adultos en misión compartida” para la reflexión del personal, voluntarios y colaboradores de estos ámbitos de misión.
- Para la Familia Laical, os proponemos dedicar a lo largo del mes un espacio para la reflexión y diálogo en torno a nuestro lema ¡A querernos bien! a través de un material específico que os enviamos.
- Para las Hermanas y comunidades se envía también un material para la reflexión personal y comunitaria adaptado al contexto de la vida religiosa.
Es importante que al final de la jornada de reflexión-sensibilización, tanto en comunidades como en obras apostólicas, recojamos en imágenes algún lema fruto de la jornada y las enviéis a la coordinadora de la Comisión congregacional del Cuidado y Buen Trato al siguiente correo electrónico: cuidadobuentrato@hermanasangeldelaguarda.com
La sensibilización y visibilización es importante de modo que os animamos a que cada lugar (plataforma) asuma el compromiso de llevarlo adelante de modo que de lo general a lo local mostremos que en la familia Ángel de la Guarda nos encontramos en pleno aprendizaje para querer-nos bien.
Comisión del Cuidado y Buen Trato
Congregación Hnas. del Ángel de la Guarda
BIBLIOGRAFÍA
Horno, P. (2013). Escuchando mis «tripas»: Programa de prevención del abuso sexual en Educación Infantil. Lleida: Ed. Boira. https://www.espiralesci.es/nuevo-libro-de-pepa-horno-escuchando-mis-tripas/


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