La Hna. Belén, de la Congregación de las Hermanas del Ángel de la Guarda, cotó cómo nació su vocación que vive como un regalo. Reconoció encontrarse en un momento de su vida en el que está aprendiendo cómo cuidar ese regalo. Habló de cuál es su trabajo en estos momentos: llevar a Dios a los jóvenes y transmitir la alegría de la vida consagrada.
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